sábado, 17 de noviembre de 2012

Ámsterdam


Unos chicos jóvenes y enamorados separados por la distancia, él de Madrid y aunque ella nació en España está estudiando en Ámsterdam :

Un verano se conocieron en Conil, pasaron el verano juntos,  se enamoraron y lo disfrutaron al máximo.
Entonces ella se tuvo que marchar a Ámsterdam y él  tuvo que marcharse a Madrid.

Ámsterdam
Como todas las noches, Paula  , terminó de  cenar y pidió permiso a sus padres para retirarse a su habitación y conectarse durante un rato, esperaba como todas las noches el mensaje de Alex por messenger . Se conectó y mientras , el tiempo pasaba y él no se conectaba. ¡ Qué extraño! 10:15,10:30 ,11:00 apagó su ordenador y algo preocupada se fue a dormir.

Madrid
Alex va en moto a acompañar a su hermana al cine, la ha dejado en la puerta , se despide de ella, va con prisas conduciendo, hay mucho tráfico, no le va dar tiempo para estar en su casa y conectarse con Paula.
Corre por las avenidas, tiene suerte, un semáforo en verde, dos , tres…, de repente, ve las ruedas delanteras de un camión, intenta frenar... El impacto es tremendo .
Ámsterdam
Paula  se levanta y lo primero que hace es mirar el ordenador para ver si hay algún mensaje de Alex. Nada.  No hay noticias, decide arreglarse para ir al colegio, se le hace un día muy largo, pensando si a Alex  le pasará algo.
Hoy, cuando sale del instituto, no va a la biblioteca, va directamente hacia casa, no hay mensaje de Alex , mira su teléfono no tiene mensajes.
Así durante una semana…
Madrid
Alex  está en UCI y, después de 7 días, abre por fin los ojos. Lo primero que ve son los rostros angustiados de sus padres. Rápidamente lo abrazan. Después de sus caras, lo primero que ve Alex es el rostro de Paula en su mente; le pide a su padre que se acerque:
- Pa... pá... mó...vil - el padre se acerca sorprendido.
- ¿Qué me dices hijo? ¿Qué me dices hijo?
- Mó...vil. Paaa...paa...ulaaaa
Ámsterdam
Han pasado 9 días. Paula  duerme en su habitación. A mitad de la noche un parpadeo en su móvil y una vibración. Se levanta y se tira encima del teléfono.
No reconoce el número.  Parecía de otro país. Abre el mensaje, y lee con lágrimas en los ojos:
-Te prometí decirte que te quería todos los días de tu vida. Un accidente me ha impedido hacerlo estos  nueve días. Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero. Ahí van las nueve atrasadas y ahora la de hoy: TE QUIERO.

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